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jueves, 22 de enero de 2015

Las partes del cuerpo también tienen sus refranes

Esta entrada está dedicada a aquellos estudiantes de español como lengua extranjera que comienzan con el vocabulario más básico. Por eso, aquí vamos a hacer un repaso de algunos refranes en los que se mencionan las partes del cuerpo. Algunos tienen un significado literal, aunque la mayoría se interpretan y aplican a otros ámbitos de la vida. Todos ellos se han heredado de la tradición con el paso del tiempo.

Comenzamos por la parte superior del cuerpo, por la cara y la cabeza. Son muchos, la gran mayoría, los refranes que hay con las partes de la cara. Aquí hemos puesto en primer lugar los más literales.

Hombre narigudo, ingenio agudo: una persona con una nariz prominente se asocia a un gran ingenio.
En boca del embustero lo cierto se hace dudoso: será muy difícil creer cuando diga la verdad a una persona que miente habitualmente.
Cabeza casposa, poco piojosa: alude a la sabiduría popular, que afirma que donde hay caspa no hay piojos.

A continuación, aquellos que hacen referencia a hechos que van más allá del significado literal del refrán.

La cara, es el espejo del alma: la cara revela tus sentimientos, emociones, etc.
            Ojos que no ven, corazón que no siente: aquello que no se sabe o no se ve no se sufre.
Más ven cuatro ojos que dos: se refiere a que ante una situación concreta, la opinión de más de una persona es beneficiosa.
Donde pone el ojo, pone la bala: hace alusión a una persona que consigue siempre sus objetivos.
A pan duro, diente agudo: indica el grado esfuerzo y decisión para superar retos.
Antes son mis dientes que mis parientes: antepone las necesidades propias a las ajenas.

Continuamos con vocabulario del cuerpo humano. Estos son algunos refranes que podemos interpretar de forma literal.

El buen vestido y el buen semblante, son poderosos recomendantes: este refrán aconseja un buen aspecto físico y  un buen comportamiento a la hora de conseguir algo, como puede ser un puesto de trabajo.
La teta que la mano no cubre, no es teta, sino ubre: aquí se relaciona el gran tamaño del pecho con el de una ubre de una vaca.
La teta que cubre la mano, no es teta, sino grano: aquí se relaciona el pequeño tamaño del pecho con el de un grano.

Y otros refranes relacionados con otras partes del cuerpo con un significado de mayor interpretación.

El mal del tordo: la cara flaca y el culo gordo: se atribuye esta metáfora a aquellas personas con dichas características.
Que no vea tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda: alude a la discreción en las acciones llevadas a cabo.
 El interés tiene pies: hace referencia al interés con el que actúan las personas.
 La letra con sangre entra: denota el esfuerzo necesario para aprender algo.

Esta es una pequeña recopilación pero, ¿sabéis algunos más? Juntos enriquecemos nuestro vocabulario y nuestro refranero. Que terminéis muy felices la semana. Un saludo de parte del equipo de SLRoute.



jueves, 8 de enero de 2015

Nuestros propósitos para el 2015

¡Feliz 2015! El equipo de Spanish Language Route vuelve a estar en activo después de esta parada navideña. Hemos cargado las pilas al 100% y estamos listos para afrontar el 2015 con mucha energía. Pero para eso os necesitamos a vosotros, porque sois la parte más importante de nuestro trabajo, porque no tendría sentido sin un público tan fiel como vosotros. Estamos preparados para llenar de contenido y buenas prácticas nuestras redes sociales.

Y vosotros, ¿qué propósitos tenéis para año nuevo? Seguro que muchos ya se habrán apuntado al gimnasio, habrán apagado su último cigarrillo, habrán empezado la dieta tras los atracones navideños, etc. Seguramente habrá muchas listas de propósitos, pero recordad: esto consiste en tachar de la lista aquellas tareas realizadas de verdad, no solo escribirlas y doblar el papelito para meterlo a un cajón. Y es que el cuidarse, comer sano, hacer deporte, pasar tiempo con la familia y los amigos, ayudar en causas justas y APRENDER ESPAÑOL o HACER UN USO CORRECTO DEL MISMO no tendrían que estar en una lista de propósitos, sino en el día a día de cada uno, año tras año.

Por tanto, en cuanto a nosotros, os damos unas pautas para empezar el año con buen pie lingüístico. Esta es una pequeña recolección de nuestro 2014, pero seguro que en 2015 aumentamos esta lista.
  • Nadie volverá a usar un infinitivo como imperativo: Cumplid vuestros propósitos de año nuevo con unos buenos imperativos que JAMÁS terminarán en –r.
  • Nadie te volverá a decir que le *dijistes que querías hablar bien español, porque lo que realmente le DIJISTE fue que ya lo hablabas de maravilla.
  • Nadie te volverá a decir *Contra más nota, mejor español. Porque entonces no tendrá mucha nota en español. Le corregirás diciendo: Cuanta más nota, mejor español.
  • Todo el mundo se desternillará de risa.
  • Nadie volverá a decir que *andó 3 km, porque estará ¡MINTIENDO! En realidad anduvo 3 km.
  • Si alguien te vuelve a decir: debo de ir a clase, es una persona que no está segura de lo que hace, o más bien de lo que dice, porque en realidad lo que quiere decir es que debe ir a clase.
  • Nadie *transgiversará tus palabras. Lo que hará será tergiversarlas.
  • Si esperas que* Juan halla aprobado el examen, espera sentado.
  • Nadie te podrá decir que asimismo está escrito incorrectamente. Es un conector de suma.
  • Como alguien te *heche de menos le echas de tu corazón.
  • Nadie te dirá: *Haber tu pulsera, porque no se la enseñarás.
  • Nadie *preveerá el futuro, porque ese verbo no existe.
  • Nadie te dirá: *te digo de que vengas, porque no le harás ni caso.
  • Y por último darás ejemplo, porque ya sabes, “de tal palo, tal astilla”.

Ya sabéis, este 2015 el buen español  no va a ser un simple propósito, sino un fin que se va a alcanzar. Y para aquellos que quieran empezar la casa por abajo, es decir, hablar español de forma correcta desde el minuto uno, Spanish Language Route va a ser la solución. Una aventura a través del Camino de Santiago, donde, además de un conocimiento cultural se adquirirán conocimientos lingüísticos, desde los más básicos hasta los más complejos a través de actividades interesantísimas.

Y así finalizamos nuestra primera entrada del 2015, deseándoos todo lo mejor en este año. Un saludo de parte de todo el equipo de Spanish Language Route.

Te invitamos serguirnos en nuestras redes sociales:


jueves, 20 de noviembre de 2014

¿QUÉ es lo QUE crees QUE vamos a explicar y por QUÉ?

¡Exacto! El uso de QUE/QUÉ.

La palabra que siempre introduce una oración; la palabra qué introduce tanto una oración como un sintagma. Así que vamos a descifrar paso a paso el uso de estas dos palabras. Intentaremos aclarar posibles confusiones a nuestros estudiantes de español a la vez que afianzaremos las reglas de uso de los hispanohablantes.

Empezamos con que con función de nexo. Se utiliza en las oraciones coordinadas, es decir, aquellas oraciones que poseen la misma jerarquía sintáctica. Podemos encontrar este nexo en las oraciones  coordinadas copulativas. Veamos algunos ejemplos:
            Estela está llora que llora por los rincones
            Diana está ríe que ríe con ese monólogo

Es importante destacar que el nexo aunque se escribe todo junto, ya que *aun que no existe. Este es un nexo de oraciones coordinadas adversativas.

Que puede funcionar también como una conjunción que introduce oraciones subordinadas. Además, suele pertenecer a una locución conjuntiva (un conjunto de palabras que funcionan en bloque de la misma manera, en este caso, introduciendo una oración). Encontramos diferentes tipos de oraciones en las que aparece que.

Por ejemplo, las oraciones subordinadas concesivas, que comparten nexos con las coordinadas adversativas, como es el caso de aunque. Sin embargo, también tienen nexos propios con que como por más que, a pesar de que. Por ejemplo:
            Por más que me esfuerzo no consigo aprobar el examen
David me ha dicho que no vendrá, a pesar de tener vacaciones

Las oraciones subordinadas de finalidad también utilizan nexos en los que aparece que: a fin de que.
            Carlos nos lo dijo a fin de que Cristina pudiera estar tranquila

Las oraciones subordinadas causales también utilizan este tipo de nexos: ya que, debido a que, puesto que, porque. Atención a porque, ya que, en una oración que expresa causa, se escribe junto y sin tilde. Más adelante veremos las ocasiones en las que que sí lleva tilde.
            Carlota lo tiene todo listo porque su madre se lo ha preparado
            No vino debido a que tenía que cuidar de su madre enferma

Las oraciones subordinadas consecutivas utilizan las siguientes locuciones conjuntivas que incluyen que: así que, tanto… que, de modo que, conque. En esta última conjunción es importante remarcar que se escribe junta y sin tilde.
            No tenía hambre, así que no cené nada
            No pude terminarlo a tiempo, conque lo dejé para la mañana siguiente

Una de las formas equivalentes al si de las oraciones subordinadas condicionales es en el caso de que, otra de esas locuciones en las que aparece que. Aquí tenemos un ejemplo:
            En el caso de que llueva toda la mañana nos quedaremos en casa haciendo las tareas del hogar

En las oraciones subordinadas comparativas que introduce la segunda parte de la comparación. Por ejemplo:
            Pablo es menos inteligente que su hermano
            Fumar es menos dañino para la salud que beber todos los días una botella de  vino

El último uso de que como conjunción es en oraciones subordinadas sustantivas. Generalmente se usa con verbos de opinión como pensar, afirmar, creer, etc. Veamos algún ejemplo:
            Me contó que conocía a María
            Me alegro mucho de que hayáis venido
            Me dijo que fuera a Venezuela a visitar a su familia

Hagamos un inciso, ¿qué opináis de las siguientes oraciones?:
            *Me alegro mucho que hayáis venido
            *Me dijo de que fuera a Venezuela a visitar a su familia

Efectivamente, estas oraciones son agramaticales, es decir, no son correctas. En el primer caso estamos incurriendo en el error del queísmo, ya que el régimen del verbo alegrarse requiere un complemento introducido por la preposición de. En el segundo caso, tenemos el fenómeno opuesto, el dequeísmo, ya que se ha insertado una preposición erróneamente en un complemento directo. El verbo decir no rige la preposición de (*decir de algo>decir algo). Por tanto, mucho cuidado con los regímenes preposicionales de los verbos.

Otro tipo de que (todavía escrito sin tilde), es el que se utiliza en las oraciones subordinadas de relativo, es decir, que como pronombre relativo. Este que hace referencia a una palabra anterior, llamada antecedente, e introduce una oración en la que el antecedente realiza alguna función a través del pronombre relativo. El antecedente puede ser tanto personas como cosas.
            El libro que está encima de la mesa es de Pepe
            La chica que estudia aquí es de Colombia

Finalmente llegamos a los únicos casos en los que qué va acentuado. Estos son los pronombres interrogativos y exclamativos. Por ejemplo.
            ¿Qué ropa te vas a poner hoy? (oración interrogativa directa)
            Me gustaría saber qué ropa te vas a poner hoy (oración subordinada interrogativa indirecta)
            ¡Qué camiseta tan bonita! (oración exclamativa)

También  qué pronombre interrogativo y exclamativo lleva tilde cuando va precedido de preposición. Ahora algunos ejemplos:
            ¿Por qué tienes esa cara?
            ¿A qué campo pertenece este documento?

Esperamos que este pequeño resumen haya aclarado todas vuestras dudas. Nos vemos en la próxima entrada. ¡Feliz semana!

jueves, 13 de noviembre de 2014

El uso correcto de los tiempos verbales en español


En español existen muchas formas verbales. Debemos tener en cuenta el tiempo, el modo, la persona, el número, etc. Y no solo eso, sino que también debemos aprender o, en otros casos, afianzar, el uso correcto de los tiempos verbales.

Empecemos con el condicional. Es un tiempo que viene regido por estructuras determinadas. Por eso es incorrecto utilizar el condicional en oraciones condicionales introducidas por “si”. Veamos un ejemplo: *Si vendría mañana, se lo agradecería. Lo correcto sería: Si viniera mañana se lo agradecería.

El subjuntivo es un modo que suele ser complicado de utilizar para los hablantes de español como lengua extranjera. Vamos a ver algunos errores comunes en el uso del subjuntivo. En las oraciones condicionales el modo subjuntivo debe reflejarse únicamente en la oración que viene introducida por “si”. Por tanto, sería incorrecto: *Si quisieras, se lo dijera; pero correcto: Si quisieras, se lo diría.

El modo subjuntivo también se utiliza para situaciones de modestia o cortesía, como por ejemplo: No quisiera molestarle, pero tengo que contarle algo. Con este ejemplo podemos apreciar que la regla general que nos decía que la doble forma del pretérito imperfecto de subjuntivo quisiera y quisiese era intercambiable se viene abajo ya que, en este caso, no es posible decir: *No quisiese molestarle, pero tengo que contarle algo. Sin embargo, sí es intercambiable la primera forma del pretérito imperfecto de subjuntivo por el condicional simple: No querría molestarle, pero tengo que contarle algo.

Con el infinitivo también se suelen cometer errores. Uno de los errores más comunes de los hispanohablantes es el uso del infinitivo por imperativo. Por tanto, sería incorrecto decir: *Recoger los juguetes ahora mismo; y correcto: Recoged los juguetes ahora mismo.

El gerundio también es una de estas formas del verbo que resulta complicada de utilizar. Quizás por influencia del inglés, se sustituyen oraciones relativas por gerundios de forma incorrecta. La oración María recibió ayer un mensaje que decía que iba a tener un virus se convertiría, de forma incorrecta en *María recibió ayer un mensaje diciendo que iba a tener un virus. No obstante resaltamos que hay excepciones como el agua hirviendo.

El gerundio de posterioridad (aquel que indica que una acción es posterior a otra) no existe, ya que un gerundio expresa acciones que se están llevando a cabo en un preciso momento o de manera anterior a otra acción. Por eso, es incorrecto decir: *Se adelantaron las elecciones, saliendo ganador de nuevo el anterior presidente; aquí deberíamos formar una oración y conjugar el verbo de forma personal: Se adelantaron las elecciones y salió ganador de nuevo el anterior presidente.

Además, hay que tener en cuenta que en una oración los tiempos verbales deben seguir una relación temporal. En el siguiente ejemplo podemos ver la incoherencia en los tiempos verbales: *Se decidió que no se manda el archivo; donde lo correcto sería: Se decidió que no se mandaba el archivo.

Centrándonos en errores más concretos, podemos resaltar el añadir -s a la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple: *dijistes, *trajistes, *estudiastes, *ves. También el uso incorrecto del pretérito perfecto simple del verbo andar y conducir está muy extendido: *andé/anduve, *andaste/anduviste, *andó/anduvo, *conducí/conduje, *conduciste/condujiste, *condució/condujo. Existen verbos en los que se produce un cambio vocálico en el presente de indicativo, como: *apreto/aprieto, *apretas/aprietas, *apreta/aprieta; o con cambio vocálico en su forma de gerundio, como *dormiendo/ durmiendo. También hay verbos inexistentes, como *preveer, cuya forma correcta es prever y se conjuga como tal (preví, previste). Por último existen verbos cuyas formas conjugadas pueden sonarnos raras si no estamos acostumbrados a ellas, pero son como se conjugan realmente: satisfice, satisfaré, satisfaría.



Fuente: Guía práctica del español correcto, Paredes García 2010

jueves, 6 de noviembre de 2014

"Yo, mí, me, conmigo..." ¿Sabrías continuarlos?

Vamos a explicar los pronombres personales en español de una forma sencilla. Parece complicado, pero con la práctica conseguiréis dominarlos. ¡Ánimo!
Aquí tenemos un cuadro resumen con todos los pronombres personales según la función que realicen:

FUNCIÓN
NÚMERO
PRIMERA PERSONA
SEGUNDA PERSONA
TERCERA PERSONA
Sujeto
Singular
yo
tú, vos
él, ella, ello
Plural
nosotros/as
vosotros/as
ellos/as
Complemento directo
Singular
me
te
lo, la se
Plural
nos
os
los, las, se
Complemento indirecto
Singular
me
te
le, se
Plural
nos
os
les, se
Con preposición
Singular
mí, conmigo
ti, vos, contigo
él, ella, ello
Plural
nosotros/as
vosotros/as
ellos/as

Veamos algunos ejemplos:

            Sujeto:
Yo cocino todos los días
Vos comés pan en todas las comidas
Ellos quieren comprar una casa

Complemento directo:
Carlos lee el periódicoà Carlos lo lee
            Nosotros tenemos la respuestaà Nosotros la tenemos
Ellos llaman a Carlosà Ellos lo llaman

Complemento indirecto:
Leonardo da una flor a Carlaà Leonardo le da una flor
Yo compro libros a mi hijoà Yo le compro libros
Vosotros regaláis un viaje a los abuelos à Vosotros les regaláis un viaje

Con preposición:
Esto es para ti
María ha ido a Madrid por él
Quiero que vengas conmigo al parque

Es importante tener en cuenta el uso del pronombre usted/es, que hace referencia a una segunda persona (del singular o del plural), por tanto, equivalente a tú/vosotros. Sin embargo, usted/es solo se utiliza cuando realiza la función de sujeto o cuando va precedido de una preposición, ya que para todas las demás funciones utilizamos los pronombres correspondientes a la tercera persona. Veamos un ejemplo:

Usted tiene unos hijos preciosos
Con ustedes se puede contar siempre
Ellos le llaman a ustedà Ellos le llaman
Yo le compro libros a ustedà Yo le compro libros


Veamos ahora cómo colocar correctamente los pronombres. Nos encontramos con distintas situaciones:
Colocación de los pronombres con respecto al verbo:
-Por regla general, los pronombres se colocan delante del verbo: nosotros la tenemos, yo le compro libros, vosotros les regaláis un viaje.
-Se añaden al final del verbo cuando este es un infinitivo (llamarlo), un gerundio (teniéndola) y un imperativo (tráelas).

Cuando hay más de un pronombre en una misma frase (cuando tanto el complemento directo como el indirecto se reducen a pronombres):
-Ambos pronombres se escriben uno al lado del otro.
-El orden es el siguiente: pronombres de complemento indirecto, pronombres de complemento directo.

Cuando el pronombre de complemento directo e indirecto coinciden en la tercera persona, el pronombre de complemento indirecto se convierte en se:
Pronombre complemento directo: lo(s), la(s)
Pronombre de complemento indirecto: le(s)

                Leonardo da una flor a Carlaà Leonardo se la da
   Yo compro libros a mi hijoà Yo se los compro


Por último, en español es común doblar el complemento indirecto (pronombre y complemento con preposición) para dar énfasis a lo que se está diciendo. Veamos algunos ejemplos:

                Leonardo da una flor a Carlaà Leonardo le da una flor a Carla

                Yo compro libros a mi hijoà Yo le compro libros a mi hijo



jueves, 23 de octubre de 2014

Pronombres átonos: leísmo, laísmo y loísmo

Curiosamente, los hablantes del español solemos tener problemas a la hora de utilizar correctamente los pronombres átonos (lo, la, le), llegando incluso a influir en la forma de hablar empleada en los medios de comunicación, por lo que en esta entrada vamos a explicar cómo se deben utilizar y qué se debe evitar.

En primer lugar vamos a explicar su uso correcto o normativo según la Real Academia Española (RAE):


Complemento directo
Complemento indirecto
Singular
Lo
La
Le
Plural
Los
Las
Les
Leísmo
Consiste en utilizar “le” en lugar de utilizar los pronombres “lo” y “la” para desempeñar la función de objeto directo.
Se ven afectados en mayor o menor medida, por ejemplo: Castilla y León, Madrid, Cáceres, País Vasco y Navarra en España.

Concretamente, en Valladolid, León, Palencia, Burgos, Segovia y Soria emplean el leísmo tanto en singular como en plural. En Salamanca, Ávila, Madrid y Cáceres tan solo se emplea el leísmo en singular. En País Vasco y Navarra, debido a la influencia del euskera, utilizan “le” tanto para objetos animados como inanimados, independientemente del género. Existen casos mixtos como el de Cantabria, donde utilizan “le” para los complementos directos masculinos con antecedente contable, y “lo” para cuando el antecedente es incontable (sin tener en cuenta el género ni el número).

En lo referente a si es o no correcto, la RAE estima que en singular es incorrecto cuando se emplea para referirse a una cosa, pero no lo es si se está refiriendo a una persona masculina (siendo incorrecto si es una persona femenina). En el plural siempre se considera incorrecto. Por ejemplo:
  •  Al perchero le repararon ayer [error] – en lugar de – El perchero lo repararon ayer
  •  A Laura le vi en el parque [error] – en lugar de – A Laura la vi en el parque
  • A Mario le saludé la semana pasada [aceptado] – A Mario lo saludé la semana pasada

También se acepta el uso del leísmo en las construcciones impersonales con “se” (tanto en singular como en plural). Por ejemplo:
·         Al futbolista se le felicitó por el buen partido que había jugado

El uso correcto del pronombre átono “le” sería para las ocasiones en que se refiere al complemento indirecto, tanto en masculino como en femenino. Por ejemplo:

·         Le dije que comprara el pan

 Laísmo

Consiste utilizar el pronombre “la” en lugar de utilizar el pronombre “le” para desempeñar la función de objeto indirecto. Suele ocurrir debido a que se desea remarcar el género de la persona de la que se habla. Por ejemplo:

·         A Sara la pidieron que no fuera - A Sara le pidieron que no fuera

Se ven afectadas Madrid, Cantabria y Castilla y León (en el centro y el noroeste).


Loísmo

Consiste en utilizar el pronombre “lo” en lugar de utilizar el pronombre “le” para desempeñar la función de objeto indirecto. Es mucho menos común que los otros dos. La RAE lo considera incorrecto, al igual que al laísmo. No se suele dar en textos escritos, excepto en algunos marcadamente dialectales.

·         A Carlos lo despidieron hace un mes – A Carlos le despidieron hace un mes


Se ve afectado el norte de España, a causa del asturleonés oriental. Concretamente se da en el centro y este de Asturias y casi toda Cantabria.